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PortadaFlores para un Cyborg - Referencias crícticas (PDF)

“Flores para un cyborg es un relato de modernidad encubierto en ropajes que camuflan sus viejos discursos de protesta y disconformidad; aunque ya no desde un proyecto colectivo, sino muy por el contrario totalmente privado. Y aun cuando preferíamos al Muñoz Valenzuela más duro, intransigente y sentimental de los 90, no se puede desconocer que la experimentación le ha permitido construir una novela diferente, por sobre todo entretenida y, fundamentalmente, coherente en términos de creencias”. PATRICIA ESPINOSA, La Época, suplemento Literatura y Libros, domingo 8 de febrero de 1997.

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La creación de un cyborg, más que la obra del doctor Frankestein, un androide superior al robot común, con destellos humanos perfectos, que sabe odiar, amar, ser que es romántico, comediante, filósofo, hasta mentiroso como suelen serlo los hombres, pese a no ser de carne y huesos, sino de complexión cibernética, lleno de tubos, alambres, termina por cautivar y entregar simpatía al lector que busca y aquí encuentra originalidad plena en esta obra literaria meritoria de Diego Muñoz Valenzuela. ENRIQUE NEIMAN, diario VI Región, sábado 20 de diciembre de 1997

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“Tal vez eso de la ternura influye en la naturaleza, por muy electrónica que sea, de este Tom capaz de desarrollar una personalidad propia. Sí, Tom resulta ser lo que llamaríamos un tipo liberado, que se independiza de su creador, como un Adán de fierro, chips y tornillos. Independencia y no rebeldía, porque Tom se aviene con su creador y lo sigue, aunque con iniciativa propia, lo que siempre es un peligro, sobre todo para el amo”. HERNAN POBLETE VARAS, diario EL MERCURIO, suplemento LITERATURA Y LIBROS, sábado 29 de noviembre de 1997
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“(Flores para un cyborg) da cuenta de una mezcla abigarrada de elementos sobre los cuales se construye una visión de mundo caótica y no tan lejana; con rasgos que resultan familiares, tal como en la fábula futurista de (Ridley) Scott. MAURICIO ILLANES, diario EL MERCURIO, cuerpo A, domingo 14 de diciembre de 1998

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“Muñoz Valenzuela ha publicado una curiosa obra de género bastante indefinido. Tiene de ciencia-ficción, por una parte, en la propuesta de creación de un cyborg, expresión que designa a un androide dotado de inteligencia; en otras palabras, lo que los fanáticos de Blade Runner llamarían un replicante. Y por otro lado aborda la novela política, en una trama marcada por el castigo a los culpables de violaciones de los derechos humanos en un país innominado…”. RODRIGO PINTO, revista Caras, año 10, No. 257, 6 de febrero de 1998

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“Diego Muñoz, al crear esta simbiosis genérica en su relato, con elementos tan dispares como la ciencia-ficción y el realismo sociopolítico, logra una originalidad narrativa pionera en nuestro medio, superponiéndose a las restricciones que se exige al asumir lo fantástico y que supone la agresión con el mundo de lo real cotidiano. RAMIRO RIVAS, diario El Siglo, 5 al 11 de junio de 1998

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“La más reciente novela de Muñoz Valenzuela […] nos entrega un grado notable de madurez. Flores para un cyborg es un relato sorprendente, sospechoso, científico, político, tierno, divertido. Y contiene una honda reflexión sobre la condición del hombre en estos tiempos un tanto huracanados que vivimos, acercándonos al fin del milenio. POLI DELANO Revista Milenio, México, 1998

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“Texto curioso, distinto a cuanto acostumbran abordar los narradores nacionales, muestra a un autor sagaz, que arma bien sus argumentos, presenta a los personajes de manera adecuada y sustenta sólidamente en un trabajo idiomático serio. Diego Muñoz conoce las palabras, las elige, las pule y entrega al final una prosa limpia, grata de leer, efectiva en la proyección hacia el interés del lector. ANTONIO ROJAS GOMEZ, diario El Mercurio de Valparaíso, 29 de Marzo de 1998

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“La visión crítica, el humor y el delirio ficcional, con una trama que se escapa de lo convencional, hacen que la novela se lea con agrado y preocupación, que va más allá del destino de la robótica y abarca el futuro de la humanidad, a menudo carente de convicciones para seguir adelante”. LUIS MOULIAN, revista ERCILLA, 12 de Enero de 1998

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“Por sus cualidades narrativas, el relato se lee con extrema facilidad y cuesta dejarlo. Esto, obviamente, es un mérito esencial. Por una lado, entretenernos (el “placer de la lectura”) y por otro, ir descubriendo las claves de la historia, muy cercanas a la triste realidad de hace algunos años. Pero, más allá de los logros estilísticos, de la fluidez del lenguaje, de algunas situaciones inolvidables, de un diálogo ameno, sobresale – por su propia humanidad – el vínculo afectivo entre Rubén y Tom, este científico medio chalado y arrogante (como él mismo se define) y el cyborg que “da su vida” para proteger a su creador”. EDUARDO GUERRERO, diario LA HORA, 23 de Diciembre de 1997

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“En "Flores para un cyborg", Diego Muñoz Valenzuela (1956), narra la historia de un exiliado que regresa a Chile, y lo hace acompañado de un ente cibernético -ciborg- que lo ayudará a ejecutar su venganza en contra de los que en el pasado fueron sus enemigos políticos. La novela se mueve en los terrenos de la ciencia ficción y el relato policial, unión de dos géneros que se ha hecho frecuente en otros países, pero que en Chile resulta novedoso, y que por lo tanto le confiere un atractivo especial a esta novela” RAMON DIAZ ETEROVIC, artículo “LA NARRATIVA POLICIAL CHILENA DE LOS AÑOS 80 EN ADELANTE

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“Rubén es un exiliado latinoamericano que ha logrado huir de la persecución de la correspondiente dictadura militar y estudia un doctorado en electrónica en una nación desarrollada. A Rubén, un tipo que le cruje, crea mediante clonación a Cyborg, un androide cibernético, para que le sirva de goma, es decir de ayuda en las tareas cotidianas. El científico, émulo de Frankestein, vuelve a su país para rehacer su vida y eliminar como el ángel exterminador a los colaboradores del régimen autoritario, usando como herramienta al cyborg. El problema es que el androide comienza a cobrar vida propia, a experimentar sentimientos e instintos bastante humanos y a consentir incluso en la tentación de independizarse de Rubén. Ahí está el nudo de Flores para un cyborg, de Diego Muñoz Valenzuela, ganadora del Premio Novela Inédita del Consejo Nacional del Libro y una de las escasas expresiones del género de la ciencia ficción en Chile”. granvalparaiso.cl.

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“Diego Muñoz en “Flores para un cyborg” (1997) es una novela de acción de marcado tono político cuyo protagonista es un androide humanizado. La descripción que hace Muñoz de la tecnología es acabada y precisa, siendo un extraordinario ejemplo de la ciencia-ficción dura: aquella que respeta la ciencia y la proyecta a la literatura”. OMAR VEGA, “EN la luna”, ensayo publicado en www.letrasdechile.cl (sección de literatura fantástica)

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El Cyborg llegó a Italia

En Mayo de 2013, Diego Muñoz Valenzuela viajó invitado por la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores a la Feria del Libro de Turín para presentar Fiori per un cyborg, la traducción de su novela Flores para un cyborg. El libro fue publicado por la editorial Atmosphere Libri con una traducción del profesor Danilo Manera de la Universidad de Milán. Chile fue el invitado de honor del Salón del Libro de Torino y en su marco Fiori per un cyborg fue presentada el 18 de mayo.

Flores para un cyborg fue publicada en 1997 por Mondadori, después que en 1996 ganara el Premio a la mejor novela inédita (Premio Mejores Obras Literarias) que concede anualmente el Consejo Nacional del Libro, reconocido como el más importante en Chile. La novela marca un momento especial: el retorno de la ciencia ficción a la escena literaria nacional después de un largo silencio de casi tres décadas.
En Flores para un Cyborg se combinan elementos de la ciencia ficción, el género negro y la novela social moderna. Una trama delirante conduce a un androide a trasponer el límite que separa a máquinas y humanos, haciendo realidad el sueño de la inteligencia artificial.

Tom, el cyborg, es construido por Rubén, un científico que aprovecha el exilio para hacer un doctorado en robótica. Rubén diseña a Tom para contradecir las limitaciones de sus obtusos profesores y para superar la soledad que siente lejos de su patria. Terminada la dictadura de turno en su país, retorna con el cyborg, cuya existencia es mantenida en secreto gracias a su aspecto y comportamiento humanos.

El regreso será una prueba de fuego no sólo para esta dupla, sino para todos quienes los rodean. En la tierra de Rubén sobreviven las heridas de una larga represión. Los antiguos torturadores son prósperos hombres de negocios, el narcotráfico y la corrupción prosperan y los políticos –carentes de convicciones- se preocupan sólo de su bienestar.


En 2003 Flores para un cyborg fue reeditada en Chile por RIL. En 2008 fue editada en España por EDA Libros. Vuelve a ser reeditada en Chile en 2011 por Simplemente Editores, junto con la primera edición de la novela que continúa la saga: Las criaturas del cyborg. Ahora llega a Italia gracias a Atmosphere Libri.


Otras referencias críticas

- Prensa FCL Universidad Diego Portales.